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jueves, 12 de junio de 2014

James and the Giant Peach (1996)

La segunda producción burtoneana con Henry Selik a la cabeza es la basada en el libro de Roald Dahl traducida al español como Jim y el Durazno Gigante, la cual trata de revivir las glorias de Nightmare before Christmas, pero jamás alcanza el reconocimiento como la mencionada, y es un tanto desconocida y menospreciada, pese a que aún cuando se aleja del imaginario de Tim Burton, la cinta es una pieza de gran calidad y una leyenda del stopmotion.
James es enviado a vivir con sus tías Spiker y Sponge tras la muerte de sus padres, lo cual lo rodea de una soledad/situación para nada deseada, cosa que se solucionará cuando una araña a la que le salvó la vida le invita a un viaje en un durazno, en el que iniciará un viaje surrealista que le llevará a conocer a extraños personajes en situaciones surrealistas que le harán pasar el momento de su vida.
Sí, claro, no hay estética burtoneana,y respesta bastante la historia de Dahl, pero ayuda bastante a que Selik se aleje del poderío de Burton, y se encamine a una de sus máximas creaciones como termina siendo Coraline; así que aún cuando es producción Disney Burton, la cinta es recomendable ver sin estar pensando en esta dictatoriales inminencias cinematográficas, sino como un trabajo propio de su director en una trayectoria que en el género es de las más destacadas que ha habido en el cine.





martes, 10 de junio de 2014

The Nightmare before Christmas (1993)

Pese a lo que todos creeríamos, el máximo hit, el máximo trabajo, el máximo sueño de Tim Burton, no está dirigido por él, sino por Henry Selick (a quien luego conoceríamos más en James y el durazno gigante y Coraline), elegido claro, por Burton como productor, guionista y raíz del proyecto conocido el habla hispana como El Extraño Mundo de Jack (traducción literal de Nightmare befor christmas). El proyecto surge desde sus años en Disney, pero si por Frankenweenie lo corrieron imaginen la extensión de los universos a la Vincent cómo sería recibida... no obstante, al final, consigue la aprobación del proyecto y el presupuesto para contratar a los artistas indicados y hacer realidad uno de sus más tempranos sueños.
La historia: Hay mundos entre dimensiones, está el mundo de pascuas, de navidad, de halloween... y es en este último donde reina el esqueleto conocido como Jack Skellington, quien hace que cada halloween las creaturas de su mundo hagan que los humanos la vivan en grande con un aceptable terror que les hará esperar con ansia el halloween del año siguiente; sin embargo, luego de tantos años Jack está harto de hacer lo mismo una y otra vez, así que en su cavilar, encuentra el mundo de la navidad, manda secuestrar a Santa y prepara a los de su mundo para ahora festejar navidad en vez de halloween, lo cual terminará en un gran alboroto que ubicará a todos en el lugar a donde pertenecen.
Y nuevamente con la temática de contrastes, pareciera Burton decir que cada quien en su lugar, ejectándose de la mezcolanza de la que parecía hablar en Edward Scossorhands, para cambiar su discurso por el del balance, debe de existir navidad y también debe de existir halloween, y esto, éste balance estabiliza al mundo.
Con la estética de Vincent retomada, la imaginería Burton entonces se vuelve un fenómeno cultural, es aquí donde el creativo puede orgullecerse por dejar un legado cinematográfico que marcará el futuro del séptimo arte, y le da la oportunidad de ser él mismo cada vez que se presente.
Entre su legado y su coronación, cabe mencionar que la cinta se volvió una de las aplaudidas animaciones de culto, a tal grado que, inspirando a las tribus urbanas, y transgrediendo los contextos pop de fin de siglo, en 2006 sale un disco de covers de artistas como Evanescense, Korn, Marilyn Manson, entre otros, con las canciones de la película vueltas rock, y la cinta es reestrenada en 3d en salas en todo el mundo, teniendo un éxito considerable, remarcando su importancia y recordándonos la leyenda que Burton nos regaló.