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viernes, 17 de julio de 2015

Antman (2015)

La última película de la fase 2 del Universo Cinemático de Marvel es quizás el verdadero primer tiro al aire esperando a ver qué pasa, pues ya tuvimos a los favoritos del público, a los que si fallaban no importaban, y ahora siguen los que secundaron las más famosas etapas del catálogo casi infinito de héroes, tratando de hacerlos destacar pese a sus no tan destacadas historias; y con la que todo comienza es Antman, el controversial proyecto iniciado por el genial Edgar Wright y terminada siendo dirigida por Peyton Reed.
Meses después de lo ocurrido en Avengers 2, el Dr Henry Pym (Michael Douglas) reaparece en público pues teme a que un exalumno suyo (Corey Stoll) haya hallado la fórmula de rehacer su más famoso experimento, que es crear un minisoldado, anteriormente conocido como Antman; solo que como Pym ya está viejo, requiere de alguien más para frenar el experimento de su discípulo de apellido Cross, y ese alguien será un famoso ladrón llamado Scott Lang (Paul Rudd), quien deberá de dejar sus mañas de ladrón, no importa cuan bien intencionadas sean, para detener el proyecto de Cross de convertirse en la nueva arma llamada Yellow Jacket...
Sí, ese puede ser el bien resumido argumento, fácil y cerrado... ¿Qué se puede decir entonces de la película?
Comencemos con los contras: La partida de Wright sin duda se siente, pues pese a que en el guión y los diálogos su presencia es casi inminente, se siente inmediatamente sus ausencias y las "libertades" ejercidas por su sucesor; ¿cómo notar esto? cuando los chistes se sienten fluídos, como los diálogos de Luis (Michael Peña), o suceden secuencias de humor negro, como la conocida del trenecito, el estilo de Wright se ve más que presente; sin embargo hay unas cuantas bromas forzadas que realmente afectan a la trama general, por no mencionar igual las forzadas asociaciones con el resto del universo Marvel, que si Avengers dirigía hacia la fase 3, aquí bien podría mejor aprovecharse para las serie Agents of SHIELD y Agent Carter, ampliando el universo pasado más allá de lo sucedido en Capitán América 1 y la primera temporada de Carter.
Ahora los pros: Sí, primero que nada es la preservación de los gags wrightsianos. Pasando después a las secuencias de acción que Reed sabe resolver muy bien y no le pide nada a las más memorable secuencias marvel; y finalmente ese detalle de Ocean Eleven Barrio que Scott Lang tiene con su muchachada, que ayuda a sobrellevar la aparente forzada relación que desarrolla con su obvia chica preseleccionada, la futura Wasp (Evangeline Lilly). La película termina siendo divertida, sobre todo de que se vuelve Antman en adelante, pero sin destacar; no llega a ser del patrimonio de Wright, pero tampoco cae en la pésima producción como Iron Man 3 lo fue; al final es un buen blockbuster, más divertido que profundo, pero ayuda a llenar esa necesidad superfágica que el público actual parece tener.
Cerrando la reseña mencionando que el cast se completa con Anthony Mackie, Bobby Cannavale, TI Harris y Judy Greer, la cinta es entretenida, pero debe de verse como un capítulo más en el cada vez más extenso universo Marvel, y jamás debiera, como algunos lo han tratado de hacer, de compararse con joyas super cómicas como terminó siendo la exitosa Guardianes de la Galaxia.
Antman te divertirá pero tampoco es la máxima película de superhéroes que se haya filmado; pasa la prueba, pero queda lejos de la excelencia que talvez Wright hubiera podido plasmar...







sábado, 7 de marzo de 2015

Falling Down (1993)

Comenzamos burlescamente gracias a las "traducciones" de títulos al español:
London bridge is falling down, falling down, falling down (x2)
Traducción a la títulos de ingles-español:
El Puente de Londres es un día de furia, un día de furia, un día de furia...
Sí, eso parece significar "falling down", continuemos:

¿De Palma? ¿no? ¿Oliver Stone? ¿no? ¿entonces quién es quien dirige esta icónica película noventera? Joel Schumacher ¡¿Schumacher?! ¿El que le gustan los pezones en el traje de Batman? Sí, ese mismo... ese mismo... oh, ahora comprendo ese raro final...
Dirigida por Joel Schumacher y estelarizada por Michael Dougles & Robert Duvall, "Un día de furia", pese a su final un tanto extraño, y no extraño a lo surrealista o conceptual, sino a lo débil, es una de las películas más icónicas de los 90´s no solo por su factura, textura y estilo, sino por su temática perfectamente retratista de la situación socioeconómica que se vivía en Estados Unidos y seguramente todo el mundo civilizado; teniendo un hartazgo general hacia la idea de la subvaloración económica de la gente, la rapiña pandillera, la ineptitud policiaca y la desventura existencialista de vivir, pudiendo compararse con una exagerada tragicomedia mexicana, pero globalizada y en decadencia que todos sabemos cómo termina, pero ahora vemos comenzar a repetirse en esta cíclica máquina llamada vivir...
Comenzando en un embotellamiento, William Foster (Douglas) se harta de todo, y deja su carro ahí comenzando ese "día de furia", pasando de ir a atacar a un coreano por sus altos precios, a unos latinos territorialistas que lo tratan de asaltar, un mcdonalds (o algo parecido), a un hippie grungero pedinche, a un neonazi que quiere identificarse con él, un ricachón golfista, una familia pobretona que usa la piscina de su jefe, una constructora de gobierno, hasta llegar a la contraparte de la cinta, el sargento Prendergast (Duvall) un viejito buena onda, muy al estilo de todos los papeles de Harvey Keitel (sí, ya me entendieron qué clase de viejito buena onda) cuyo oficio termina ese día (sí, todos, hasta el resto de los personajes estamos esperando el momento en el que muera, no spoilearé nada) que termina encargándose del caso gracias a su conocimiento mayoritario a comparación del resto de la totalidad del departamento de policías...
Nominado (Schumacher) para la palma de oro de Cannes, el proyecto sí es el más relevante del director, hace quedar en uno de sus más grandes papeles a Douglas, y pese a ser esa perfecta representación del hombre común de final de siglo, la historia tiene una constante de chistes ácidos mal hechones que le restan peso y calidad a la cinta, pero sin destrozarla completamente, pero sí con la suficiente gravedad como para apostar que bastantes haters ha de tener la cinta en el sector de la cinefilia criticona avanzada.
La película, como sea, es bastante recomendable, es una de las básicas de esa década, y sin duda de sus partícipes, así que si usted es un resentido social o un cinéfilo, debería de ver la historia de ese personaje racista clasemedierobajero que termina cumpliendo las ideas que el cansancio nos ha dado a todos los que hemos pasado por situaciones similares.