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viernes, 26 de diciembre de 2014

Dick Tracy (1990)

Basada primeramente en su historieta homónima, hablando aqui sobre toda la estética que el cómic tiene, esa que hasta a Warhol y Litchenstein ha inspirado, secundariamente en el género noir y cintas como Los Intocables de Brian de Palma y más intensamente en el éxito de Batman de Tim Burton, causando influencia directa primero en cintas como Cool World de Bakshi y más tarde en Sin City de Rodríguez, Dick Tracy de Warren Beatty es un punto menospreciado en lo que el cine es hoy en día, puesto que, a pesar de su superficialidad narrativa, el hecho del manejo del diseño de arte de la manera en la que Beatty la llevó se apega más a la estética hoy utilizada más que en la tendencia de aquellos tiempos de que entre más realista se viera la adaptación mejor sería la película, sin embargo, la deformación y la reconstrucción artística es el punto de divergencia entre el ideal fantástico del arte y el tedio del día a día, no por nada eso se mostraba desde el impresionismo pictórico y su pensamiento, o más "recientemente" con el expresionismo alemán y su deformación estetizada del mundo a favor de la idealización del mundo; Dick Tracy cumple con esos requerimientos, y sin salir del halo fantástico que un cómic tendría, Beatty conserva la caricaturización y crea una pieza estéticamente precisa, aunque con bastantes huecos narrativos en la estructura final.
Dick Tracy, interpretado por el mismo Beatty, muy al estilo de Eliot Ness, es el único capaz de combatir al hampa de su ciudad, mafias que ahora son controladas por el mafioso Big Boy (Al Pacino), mientras que a la vez Tracy y su novia Tess (Gleanne Headly) lidian con el cuidado de un niño (Charlie Korsmo) entrometido en la guerra de mafias que al no tener padres Tracy tiene que llevar a un orfanato, pero cuando el niño se niega, la pareja tiene que encargarse de él. La guerra de mafias se complica cuando aparece un tercer individuo llamado sin cara, y cuando la vedette de Big Boy, Breathless Mahoney (Madonna), se empieza a enamorar de Tracy causando conflicto en su relación oficial...
Completando el cast con Dick Van Dyke, Dustin Hoffman, entre otros, además de tener a Danny Elfman en el score, tras su famoso éxito en Batman del 89´, y tener al ganador del óscar de dirección de arte (por ésta misma película) Rick Simpson (que es el que realmente debería ser más condecorado por una cinta como ésta), la película, como menciono antes, es destacada por su uso visual, pero al final desde la trama un tanto sin profundidad, como las actuaciones del mismo Beatty y Madonna son un tanto planas, contrastantes con la siempre autentica manera de Pacino; y aún con las fallas mencionadas no es como para ser olvidada como se ha hecho en los últimos tiempos donde nadie ya habla de la cinta, pues su lugar, peso e importancia lo llena y es un factor primo para nuestro deleite del cine de nuestros días; por lo que la cinta sí es recomendable con las precauciones a lo mencionado, y sin duda debería de realzarse para aplaudirle por lo que un producto como éste debería de ser elogiado.











martes, 19 de agosto de 2014

Hook (1991)

Cuéntase en los libros de historia y almanaques ocultos en las grandes bibliotecas que antes de que los blockbusters fueran dedicados casi en su entero a superhéroes con detallados (ya veces no tanto) efectos CGI, las grandes producciones fantásticas tenían que invertir hasta en el más mínimo de los detalles para su conformación, y gran ejemplo de esto es la noventera Hook de Steven Spielberg, en la cual claramente se ve la ausencia del medio digital, más que en una que otra leve escena sobre todo cuando Campanita (aka Tinker Bell) aparece; sin embargo esto no demerita a esta gran película, en la cual las escenografías claramente son estelares durante toda la película, y Spielberg lo sabe, pues no por nada hay tantas tomas lejanas, amplios planos y énfasis en los detalles de ese estudio que se volvió de pronto El País de nunca jamás. Otro aspecto importante es el de la recontextualización, partiendo de una historia ya construída y mundialmente conocida, en gran parte esta globalización también gracias a la famosa película de Disney, volviéndola una nueva historia que complejiza a los personajes preexistentes, moda que después seguirá a cintas que van desde Van Helsing, Hansel & Gretel, Blancanieves y el Cazador, etc... etc..
Han pasado muchos años que Wendy y sus hermanos fueron a Nunca Jamás, y Peter les siguió visitando, hasta que su amor favorto envejeció y le dijo que ya no podía seguir yendo con él, lo que provoca que Peter se enamore de su nieta, y poco a poco olvide todo lo que él realmente era/fue, hasta volverse un judío de oficina...
Años después Wendy (Maggie Smith, sí, McGonagall ya era viejita desde 1991) va a abrir un orfanato, e invita a su nieta (Caroline Goodall) ahora casada con Peter (Robin Williams) para la celebración, y mientras asisten a la misma, raptan a sus hijos Jack & Maggie, dejando su raptor una nota con la firma de Hook (Garfio), por lo que Wendy narra la verdad a Peter quien no cree hasta que Campanita (Julia Roberts) aparece y lo lleva a la fuerza a Nunca Jamás, donde es demeritado, debido a su aspecto de godinez, y Hook  (Dustin Hoffman), acompañado de su fiel Smee (Bob Hoskins) y más de un puñado de piratas al estilo de Bob Esponja le dan tres días para volver a ser él mismo o matará a sus hijos, cosa que luego cambia pues aprovechando la mala paternidad de Peter con Jack, Hook trata de embelezar al niño para volverle una especie de Hook Jr; todo mientras Campanita y los niños perdidos reentrenan a su Peter para la batalla final.
Haciendo mención extra de Gwyneth Paltrow quien aparece en un mini papel como Wendy de joven, cabe mencionar que la actuación de Williams es muy buena haciendola de Peter Pan chafa, hasta que el optimismo le regresa y pareciera que las tendencias pop de principios de los noventas le hubieran poseído, así mismo como con Julia Roberts, con sus peinados de Girls just want to have fun y una que otra pantomima clitché de la época; claro está, nunca pejudicando la gran película que Spielberg logra crear, mucho también gracias a Thomas E Sanders, quien también destaca por su arte en Dracula (1992) en la cuestión de la dirección de arte, aún cuando a veces el cielo remarca el hecho de que es escenografía y no la misma fantasía propuesta vuelta realidad como el cine debiera de ser (aunque bien podría ser una idea para que después gente como Von Trier trabaje en cintas como Dogville... ), y todo un increíble staff que crea un universo que hace ver a la más grande de las producciones de Broadway como obra escolar.
Por lo que la ausencia de efectos visuales digitales es prescindible gracias al gran universo que los directivos logran, y hacen que esa experiencia blockbuster de los noventa permanezca en la mente de tantos hasta la fecha, volviendola una gran película de fantasía que a veces es menospreciada cuando se habla de las más importantes películas spielbergeanas, no obstante nadie lo hace cuando se habla de Williams... Muy recomendable en cualquiera de los sentidos, una que debería de recordarse más que tantas de las que todos hablamos día con día.