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lunes, 17 de noviembre de 2014

Birdman or The Unexpected Virtue of Ignorance (2014)

No eres un actor, solo eres una celebridad...
Arte... Superhéroes... Nostalgia... Los 60s son los nuevos 30s...
Amores Perros... Ironman... 8 1/2...
México... Babel.. El mundo...

Si algo hemos tenido claro hoy, vivimos en la era de los superhéroes, es algo innegable... Litchenstein y Warhol lo previeron... Christopher Reeve lo inició, y Tim Burton lo con-trató/sagró... La invasión extranjera a Hollywood nunca cesó, solo se repartió y se reestableció; el mercado latino, y en específico el mercado mexicano dió la cara y triunfo: Del Toro, Cuarón.... ¡Iñarritú!
Crece, explora, reconstrúyete, reanalízate, recreate... Como Mastroianni representó la personalización de Fellini en los años del paparazzi y del director en busca de su alma, encontrando en el festival la salvación, el mundo se detiene e Iñarritú ve esa torre multi-idioma que le acoge en sombra y reinterpreta el entorno, cínica y ácidamente; decide hacer una comedia entonces pero no planea ensuciarse los zapatos de la mierda que suele embarrar a los que salpican ese género tan controversial, él ya no tiene a Guillermo Arriaga, pero ya ha demostrado que es autosuficiente, que la historia es un pretexto para explotar su alma, como un verdadero director de cine debe hacerlo; y aunque Biutiful no es cumbre como lo hizo con Amores Perros, es tiempo de aprovechar el espacio que vive y tomar un ícono del peso de Mastroianni y usarle como tótem situacional del Hollywood y el espectáculo de los años que vivimos, el siglo XXI es parecido, pero distinto al de Fellini, así que si el negro decide volar la mente del público, deberá saberse donde se encuentra, arrancar el punto núcleo de su tiempo, retomarlo y justificarlo, y ese núcleo es Batman...
Michael Keaton, un viejo llamado Riggan, que en los noventas tuvo su super hit superheróico e inspiró al cine de las generaciones actuales, quiere retomar y salvar su carrera, por lo que se desapegará de ese personaje que le estereotipó llamado Birdman y rehará la historia de su vida al menos, cueste lo que cueste; lo único que no espera es lo que pasa, la realidad, la verdadera situación del mundo, donde él le importa una mierda a su antigua fanaticada... Así que en una magnífica línea que simula un plano secuencia, maravilla entregada de las manos expertas del Chivo Lubezki, tres previews de la obra y el gran estreno se muestran en este espiral ni descendiente ni ascendente, sino más bien entrópico hacia todas direcciones, como juego de feria destinado a desmayar del mareo, donde el vuelo de Birdman no se betará pese a todos los impedimentos sociales, profesionales o psiquiátricos que se antepongan en su camino....
Por lo que Keaton queda en el impresionante rol protagónico, pero sin hacerles sombras al resto del elenco que lucen como pocas veces de ésta manera, pues actuaciones como la del egócentrico personaje de Edward Norton, la impulsiva Emma Stone, la inestable Naomi Watts, por no mencionar a la no tan conocida Andrea Riseborough, o a Zack Galifianakis, que son parte de una multidireccional línea narrativa excelentemente bien llevada por la dirección que decide unir por un score que, discúlpeme señor Santaolalla, pero, supera cualquier trabajo del mexicano, pues como latidos del corazón de la cinta, el jazzista mexicano también Antonio Sánchez unifica como pocas veces hemos visto la magnificencia del film en su totalidad, pudiendo describir este inolvidable ost con solo una palabra, y ni una palabra, sino más bien una onomatopeya expresiva vulgar que no tiende sino a usarse para describir las sensaciones inexplicables: Uff...
Así que como poema beat, con una elegancia y malicia intrínseca Iñarritú hace de una era un poema audiovisual, de una coordinación y métrica  wagneriana, de una intensidad que sonrojaría a Von Trier, de una facilidad visual y narrativa que dejaría boquiabierto al mencionado Fellini, y que deja a cualquier cinéfilo que un corazón ahogado de orgullo y deleite, de saber que la esperanza del arte y su mañana nunca terminan, y que siempre podemos esperar más espectáculos reflejos de nuestra sociedad y nuestra contemporaneidad que harán estremecer nuestras almas y nuestra eterna curiosidad del progresar del séptimo arte. Joyísima!








domingo, 12 de enero de 2014

Amores Perros (2000)

Si buscaramos una repercución inmediata a la trascendencia de Tarantino, una repercusión bien hecha, esa sería la hecha por Alejandro González Iñarritu y su guionista Guillermo Arriaga, que crean un trama entrelazado al estilo tarantinezco ta bien construído que el mismo Tarantino queda tan bajo del agua, que solo la búsqueda del mismo director crearía la conexión mencionada.
Sobre tres historias que encuentran su conexión por un brutal accidente de carro, en el que se cuenta la historia de Octavio, interpretado por Gael García (que encuentra el primer momento cumbre de su carrera en esta película), un chavo jodido mexicano clitehé, que quiere escaparse con su novia Susana (Vanessa Bauche), la historia de Valeria (Goya Toledo), que es una modelo que queda paralítica y ya no le resulta tan atractiva al hombre con el que sale, Daniel (Álvaro Guerrero), que le pone el cuerno a su esposa con ella; y finalmente está la historia del Chivo (Emilio Echeverría), que es un vago que mata por dinero para dárselo a su hija que no lo quiere.
Acompañada de un soundtrack épico, que incluye a lo mejor del momento, yendo de Control Machete a Café Tacuba, de Julieta Venegas a Illya Kuriaki, además del score completo por Gustavo Santaolalla, Amores Perros es una excelente recopilación de trágicas historias que catapultan a gente como Arriaga, Iñarritu y Gael, y se vuelve una de las más importantes películas que se hayan hecho en México para el mundo.
El cine siguió siendo una repercusión de Tarantino, como antes lo fue de Kubrick, como lo sigue siendo de Spielberg, etc, que Amores Perros se vale por sí misma, y no por nada estuvo nominada en mejor película extranjera en los premios Oscar, y le sirvió a Iñarritu para repetidamente ser nominado en dichos premios, y ser quizás el director mexicano más importante de su generación.
Una fabulosa recomendación para todo el público; única y escepcional. Indispensable.






21 Gramos (2003)

Aludido al libro del francés André Maurois, El Pesador de Almas, Guillermo Arriaga vuelve a tomar el papel de guionista en el siguiente film del mexicano Alejandro González Iñarritu, con 21 Gramos, que luego del éxito de Amores Perros, le da la posibilidad de hollywoodizarse y contar con un elenco americano que incluía a Benicio del Toro, Sean Penn, Naomi Watts, Charlotte Gainsbourg y Clea Duvall.
En esta ocasión, las líneas narrativas son más complejas que en Amores Perros, narrando los distintos conflictos de Cristina (Naomi Watts), Paul (Penn) y Jack (Benicio del Toro), que van desde los transplantes de corazón de viejos amores, la paradoja del bien y el mal en cuanto a lo que Jack tiene que ver, y una serie de eventos que entremezclan las historias aún más profundamente que en la cinta anterior.
La película vuelve a demostrar la capacidad del dueto, pero de una manera más oscura, más ácida, pues mientras que Amores Perros era populacha (pero genial), ésta se siente fría, se siente deprimente, casi muerta.
Una fascinante obra que marca el camino del director y el escritor, una imperdible, pero de más atención y seriedad que la anterior.








Babel (2006)

Dirigida por el icónico director mexicano Alejandro González Iñarritu, en su última colaboración con Guillermo Arriaga, y con un top cast que cuenta con Brad Pitt, Cate Blanchett, Gael García, Adriana Barraza, Elle Fanning y Koji Yakusho, es la tercera película del director desde Amores Perros, y el cierre de la trilogía que podría considerarse el paquete básico de Iñarritu.
En esta ocasión Arriaga e Iñarritu internacionalizan cada cuadrante de su historia, narrando una trama que podría resumirse así:
Un japonés cuya esposa se acaba de suicidar y cuya hija es sordomuda y ávida de perder su virginidad regala un rifle a un musulmán en uno de sus viajes a Marruecos, el musulmán vende su rifle a un conocido, y el conocido les da el arma a sus hijos preadolescentes para que cacen cabras, pero los chavitos sin querer le disparan a un autobus de turistas, y el tiro le da a una gringa, por lo que ya no pueden volver cuando quedaron a Estados Unidos, y por lo tanto la nana que cuida a sus hijos en América, una mexicana con sus papeles en regla, tiene que encontrar la manera de conservar su trabajo al cuidado de los niños y poder ir a la boda de su hijo.
Esto con una enredadera típica del dueto en la dirección, y la magnífica idea de que la famosa idea de Babel es la globalización que vivimos hoy en día.
Una muy buena película, que solo demuestra lo que el dueto ya nos había dado a conocer desde sus inicios, Iñarritu es de los mejores directores mexicanos de todos los tiempos, y su guionista de cabecera (hasta aquí), Arriaga es un escritor de inteligencia épica y trascendente.
Una película recomendable para todos, intelectuales y nuevos prospectos, una joya no solo mexicana, sino del cine internacional.