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domingo, 8 de febrero de 2015

Cape Fear (1991)

Otra de las perlas del legado Scorsese es el remake de la cinta de 1962 de J Lee Thompson a su vez basada en el libro de John D McDonald The Executioners, la cual era estelarizada por Gregory Peck & Robert Mitchum; lo que sonaría a que pese a su línea genial de Scorcese un remake sería algo bajo y vulgar, sin embargo, lo hecho por el italoamericano deja a la versión de JLT como algo irrelevante y boceteado, pues desde las actuaciones de Robert DeNiro y Juliette Lewis, quienes hasta fueron nominados al óscar por sus interpretaciones, hasta las personificaciones de Nick Nolte, Jessica Lange, Fred Thompson, Illeana Douglas y los retomados Peck & Mitchum, como homenaje a la primera entrega, pero ahora en roles secundarios, a la magistral composición cinematográfica del director que va desde sus experimentos esporádicos visuales a la similitud del score final a cargo de Elmer Bernstein, taaaan similar a lo hecho por Bernard Hermann en el 62, Cabo de Miedo se vuelve un clásico instantaneo, un referente obligado de cada uno de sus partícipes y una prueba del poder del cine para causar reacciones (como asombro, miedo, paranoia, suspenso infinito) y a la vez conservar el valor artístico original como solo el buen producto cinematográfico puede alcanzar.
14 años después la condena ha terminado, Max Cady (DeNiro) puede salir en libertad, sin embargo la tortura, la sodomización, la humillación que vivió ahí dentro servirán como estímulo para vengarse de ese maldito abogado que no llevó bien su caso (Nolte) pues su convicción propia le negó hacer uso de toda la evidencia necesaria que podría liberar a Cady. Es éste mismo entonces quien desde la famosa escena del cine donde ven Mi Pobre Diablillo hasta la innolvidable secuencia del bote, tortura psicológica, emocional y físicamente a la familia de Bowden, quien, pese a lo que haga pareciera jamás librarse de ese "pequeño" error en su pasado.
Comenzando la cinta mostrado como un antihéroe cuyo destino le condenó en manos de un acaudalado idiota capitalista, Scorcese poco a poco nos va mostrando la bestialidad de este tremendo personaje, manipulador y sádico, cuya sed de venganza le ciega incluso frente al dolor, todo sea por sacrificar a ese que decidió no ayudarle para conservar su libertad, esa que solo el espectador podrá decidir si merecía o si fue justamente privado de ella.
Categorizable entre lo mejor del cine, recordatorio de la genialidad de Scorsese y la gama tremenda histriónica de DeNiro (algo que ya no se ve en el cine que hace hoy en día), creando a ese acdc-charliesheen-sidekickbob-malévolo-preudoinmortal que Max Cady termina siendo; Cabo de Miedo es una gran influencia para la cultura popular de hoy en día (díganme si no, Cabo de Miedosos (Simpsons)), y una obra tremenda del misterio, que perfectamente hace homenaje a su influencia hitchcockeana de la que Scorcese y JLT han abiertamente dicho que usaron de inspiración para lograr sus respectivos trabajos, que en este caso cabe destacar mil veces más relevante la pieza en cuestión, volviéndola no solo una absoluta recomendación sino una de las máximas piezas cinematográficas de todos los tiempos.










lunes, 16 de junio de 2014

Big Fish (2003)

Entonces muere el padre de Tim Burton, y éste llega a la preproducción de una película que sería asignada para que Spielberg dirigera, una adptación del libro de Daniel Wallace, Big Fish: A Novel of Mythic Proportions, y a petición propia, Burton remplaza a Spielberg, asignándosele la cabeza del proyecto, y en una visión más personal, más propia, pero distinta a lo pasado, distinto a su tan conocido estilo, Burton inicia una etapa que los estudiosos del cine han llegado a llamar la madurez del director, pues hasta su mejor película se ha llegado a considerar, por contar un cuento estilizado, bello, romántico pero no empalagoso, un deleite en todo lo que hacer cine tiene que ver.
Sobre la historia de Edward Bloom (Albert Finney), quien está enfermo y peleado con su hijo (Bill Crudup), pero la razón por la que está peleado es debido a que Edward es muy hablador, por lo que inventa historias sobre su vida, lo que hace que el hijo viva recentido contra él; las historias van de cómo creció demasiado rápido, fue EL atleta del pueblo (interpretado de jóven por Ewan McGregor), conoció un gigante (Matthew McGrory), llegó a una aldea mágica, trabajó en un circo al lado de un hombre lobo (Danny DeVito), asaltó un banco al lado de un poeta (Steve Buscemi), una bruja (Helena Bonham Carter) le dijo cómo moriría, fue a la guerra de Corea y volvió gracias a unas siamesas (Ada & Arlene Tai), solo para volver a los brazos de su amada (Jessica Lange/Alison Lohman); siendo estas historias sospechosas, el hijo empieza a investigarle pues piensa que su padre las inventaba para encubrir que le ponía el cuerno a su madre, sin embargo lo que encontrará es que una verdad embelezada no solo ocurre para cubrir imprudencias de la vida, sino también para encontrar lo maravilloso de ésta a cada paso que se da hasta llegado el momento del final.
Completando el elenco con Marion Cotillard, y nuevamente auxiliado por Danny Elfman en la música, además del tema principal tocado por Pearl Jam, la cinta sí es un gran tesoro cinematográfico de un colorido fantástico comparado con toda la belleza visual de cintas como Amelie, las dimensiones coloridas de su filmografía anterior, y la nostalgia bella capaz de asombrar a autobiógrafos como Fellini; una preciosa cinta indispensable, una de las mejores películas de los últimos tiempos, una joya, que quizás se debería de ver como hecha por un Tim Burton 2, pues es perfecta, pero compararla con el resto de sus cintas sería un tanto injusto, pues el hecho de ser Tim Burton tiene que ver con una factura, y considerar a la más distinta de sus cintas como la mejor de éstas sería descalificar el estilo por completo, así que Burton y el Gran Pez deberían de caminar a la par como dos indispensables del cine, que se unen solo por la madurez del uno para el otro.







domingo, 28 de julio de 2013

The Omen (1976)

Una de las más grandes películas de horror de todos los tiempos parte con la idea misma del enviado a la destrucción del todo, el anticristo. Dirigida por Richard Donner, uno de los más emblemáticos directores blockbusters entre los 70´s y 80´s, y estelarizada por Gregory Peck; la trama narra  el nacimiento y el descubrimiento del anticristo en la cuna de un embajador estadounidense, que después se da cuenta de qué está pasando y se desarrollan algunas de las más épicas secuencias del cine.
Sin duda es uno de los más indispensables clásicos que se hayan hecho, y ningún cinéfilo puede excluirse de esta emocionante y satánica aventura que abre una de las trilogías más impactantes que se hayan hecho en el séptimo arte.