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jueves, 9 de enero de 2014

Dumbland (2002)

Si ustedes creían que el humor de John Kricfalusi en Ren & Stimpy, o el de Seth McFarlane en Family Guy era de un grado ácido inalcanzable, usted no ha conocido el más ácido del universo, el del surrealista David Lynch.
Como un proyecto aparte, donde Lynch subió a su website 8 cortos animados titulados Dumbland, el director nos demuestra que ese tono irónico que mostró en algunos episodios de Twin Peaks era solo una probadita del tipo de humor que se gesta en sus entrañas, y es en esta serie que después salió en DVD, que podemos "entender" el lado cómico del artista.
Sobre un hombre y lo que sucede en su entorno: sus vecinos, sus amigos, su hijo, su suegra, su cuñado, sus inquietudes, la serie que parece hecha en paint tiene construcciones narrativas sarcásticas, secas y deformes.
¿Recomendable? Bajo las acotaciones antes mencionadas.






miércoles, 8 de enero de 2014

Inland Empire (2006)

Ya con un trayecto trazado, las libertades de las que goza David Lynch son las de un artista de la talla de Picasso, donde lo que haga recibirá aplausos, sin embargo Lynch no debe caer en el abismo de las facilidades en el que caen muchos artistas, de cualquier area que se diga; así que en su mente surreal, libre y creativa, el director desecha sus carísimos y estorbosos rollos de película y pasa a los medios digitales, utilizando para grabar su película enteramente una cámara Sony DSR-PD150, y contando con la libertad de que la pieza esté carente de guión, a sabiendas de sus actores, que a cada día que llegaban al set la pieza se desarrollaba simplemente por guía de las bases básicas del surrealismo: El uso del inconciente como maquinaria máxima de la creación.
Así que en un ir y venir, en el devenir fílmico más surreal y estridente del máximo surreal y estridente, actores de la talla de Laura Dern, Jeremy Irons, Justin Theroux, Julia Ormond, entre otros, más secuencias de su serie de videos sobre conejos en un andar social (no animales domesticados circenses, sino como humanoides oníricos), todos son partícipes de los cajones mentales del director, musicalizados por el siempre presente Angelo Baladamenti, y otros nuevos elementos sonores para Lynch como Nina Simone, la cinta es un viaje épico a las pesadillas/memorias/sueños de lo que pudo no pudo haber existido en una de las más brillantes mentes de Hollywood hoy en día.
Una difícil cinta para recomendar por su extremo grado de surrealismo, pero si usted tiene la capacidad de entendimieto libre del corporativo hollywoodense, o está dispuesto a entrar por las puertas de la mente del artista a través del vehículo cinematográfico, arriésguese, y adelante, pues David Lynch es un universo, y no uno fácil, sino tan simbólico como el actuar y recorrido humano a lo largo de la pregunta ¿porqué? ¿para qué? ¿qué?






lunes, 6 de enero de 2014

Mullholland Drive (2001)

En sus intentos por hacer una nueva serie de tv, David Lynch se encontró con la productora francesa Studio Canal, y resultó que le piloto para esta serie, tanto Lynch como Studio Canal la volvieron la primera película del director del siglo XXI.
Sobre el sueño de la prospecto lesbiana de artsita, Betty Elms, para volverse una importante actriz de Hollywood, y las complicaciones elitistas, sociales y oníricas que Lynch le establece, vuelven a este piloto de serie, otra gran genialidad surrealista del director, teniendo escenas tan memorables como la de "No hay Banda", cuyo nivel onírico se eleva nuevamente a las alturas afectando no solo factores artisticos, sino de transforndo contextual pop posmodernista.
La película es exitosa en taquilla (dentro de las posibilidades del género), y la crítica, y se gana el premio de mejor director en Cannes, compartido con los Coen por "El Hombre que nunca estuvo allí".
Como casi todo de lo que hemos hablado de Lynch, Mullholland Drive es otra de las recomendaciones del autor, quien apoyado por Naomi Watts, Laura Harring, Justin Theroux, entre otros, se vuelve un clásico instantaneo del cine de autor.





sábado, 4 de enero de 2014

Lost Highway (1997)

La generación X no solo tiene resultantes en el nü metal y el suicidio de Kurt Cobain, sino hasta en uno de los directores más importantes de su generación, como lo es David Lynch, quien pareciera crear su primera pieza derivada más de la época que de su imaginación, claro, sin perder su toque único; pues con una trama que pareciera noir, medio del estilo de Blue Velvet, pero industrializada, donde cambia a personajes como el de Isabella Rossellini por el que interpreta Bill Pullman, conservando a Angelo Baladamenti, pero más enloquecido que nunca, y agregando como parte primordial tanto en el soundtrack como la esctructura de la película, como Marilyn Manson, Nine Inch Nails, Rammstein, David Bowie, Lou Reed, entre otros, la película es de lo mejor que Lynch ha hecho, con un toque oscuro adoc al momento (finalmente el contexto del artista es lo que genera la sinceridad o falsedad en la pieza), Lost Highway nos sumerge en un camino surreal, oscuro y hasta apocalíptico del que Lynch pudiera sentirse sumamente orgulloso.
Sobre la historia del jazzista ficticio Fred Madison (Pullman), y una serie de misterios detectivescos que deben quedar en la atmosfera surrealista obligada del director, artistas como Pullman, Patricia Arquette o Robert Blake encuentran uno de los puntos más relevantes en sus respectivas carreras.
No es, a pesar de esta serie de halagos, una recomendación generalizada, ya que es complicada e inteligente, por lo tanto confusa y hasta podría hacersele aburrida, sin embargo, si usted es un cinéfilo o mejor aún, es fan del director en cuestión, o simplemente quiere iniciarse en el cine de arte, esta es una de las mejores propuestas que podrá hallar, sin duda, un tesoro artístico que solo David Lynch hubiera podido realizar.






martes, 31 de diciembre de 2013

Industrial Symphony No 1: The Dream of the Broken Hearted (1990)

Y si entre Twin Peaks y Wild at Heart David Lynch no tenía suficiente, ese mismo año de trabajo exesivo, él y su camarada musical Angelo Baladamenti, crearon una pieza que podría encontrarse entre el video, la documentación, el concierto, el teatro, el performance y ¿el cine? (lo consideraré así para poder incluír esta reseña en este blog).
Sobre un romance fallido y los dilemas que el alma del corazón roto conlleva, acompañados de varios personajes de Twin Peaks como Julee Cruise y Michael J Anderson, además de la colaboración especial de los protagonistas de Wild at Heart Nicholas Cage & Laura Dern, entre grabaciones en directo en el escenario, gente voladora, autos mágicos, vehículos del inconciente, la Sinfonía Industrial es el más claro ejemplo del porqué a Lynch se le debe llamar más artista que director de cine, puesto que el director de cine hace eso, dirigir cine, y el artista expresa y genera arte, que contiene opinión, sentido, sinsentido, posibilidad, sentimiento, retórica, que tiene que encontrar un medio para reproducirlo, y así como el pintor que pinta solamente por pintar no puede ser considerado artista, el director que dirige tampoco. David Lynch genera una idea, una pieza, la conceptualiza y encuentra el medio indicado para reproducirla; este video de 50 minutos es el ejemplo.
Así que si usted es un neofito en cuanto al arte conceptual refiere, pero es fan de Lynch, o es cinéfilo y no entiende que pasa más allá, o si quiere estar cerca, o ampliarse, o reducirse, o seguirse cuestionando, o quedar igual, Industrial Symphony es un trabajo excelente que debería de conocerse más, para poder entender la obra del artista en su totalidad... Pues bien, como algunos le han llamado, esta pieza podría considerarse el eslabón perdido en el trabajo de este año para Lynch, uniendo esto, con Wild at Heart y el universo de Twin Peaks.








Wild at Heart (1990)

Tras el Lynch-Laurentiis affair (ver reseña sobre Dune), los grandes productores, pese al éxito de Blue Velvet, no confiaban en invertir en Lynch, y es esta la étapa Twin Peaks, pero ahí nuevamente hay conflicto, entre las desiciones productoras, él, y la propuesta de ésta nueva cinta, basada en la novela de Barry Gifford. Finalmente casi a la par, Lynch filma esta propuesta para seguirle con la película de  Twin Peaks: Fire walk with me, por lo que se siente su trabajo un tanto distraído en ambas películas.
Sobre un pleito que mete a la cárcel al protagonista, y su regreso a las calles, para huir con su novia, pese a los alegatos de su suegra; Laura Dern & Nicholas Cage hacen una pareja tan memorable como después Tarantino escribiría para Mickey & Mallory (Natural Born Killers), acompañados por una terriblemente bien interpretada villanía por parte de Willen Dafoe, los hace merecedores de la palma de oro en Cannes de 1990; sin embargo, con este aire distraído, la crítica no se siente contenta con el trabajo del director, y hay historias sobre que bastante gente se salía de las salas de cine por aburrimiento o disgusto...
La película, pese a este mood, es muy buena, quizá no la mejor del director, pero no por nada ganó la palma de oro. Es una película, que como la comentada antes NBK, emana un aire pop, y empieza a sentirse demasiado noventera. Sin duda si hablaramos tanto del cine de los noventas, o el posmodernismo que Tarantino y otros tantos usan, tendríamos que usar a "Corazón Salvaje" como una referencia de estudio de un momento a otro.
Y aún cuando no es la mejor de Lynch, si ustedes tuvieran su primer acercamiento al director, quizás, ésta sería la más recomendable para entrar a los caminos del ensueño fílmico posmodernista.







Blue Velvet (1986)

Y como parte del arreglo Lynch-Laurentiis, luego del fracaso que Dune fue, tocaba hacer la película del absoluto control creativo del director, así que llevándose a su protagonista Kyle MacLachlan, aderiendo a su colección de actores personalizados a Laura Dern e Isabella Rossellini, más Dennis Hopper entre otros, el mundo lyncheano finalmente vuelve a brillar desde Eraserhead, y crea una pieza que es tan aplaudida y vanagloriada que hasta el mismo Woody Allen llega a considerar la mejor película del año.
Sobre un universitario que se encuentra una oreja y la curiosidad que rodea a esta le empieza a guiar al seno de una cantante medio ninfómana, musicalizada por quien también entra por primera vez al universo lyncheano, Angelo Baladamenti, que tiene problemas con personas poco gratas, más el halo surrealista indispensable que Lynch tiene que emanar, que no es zozobra, sino barroco simbolísmo fílmico, la hacen una de las más importantes películas del llamado "cine de arte" que se hayan creado, un ícono cultural, y una afirmación de que Eraserhead no solo fue un churro o un one hit wonder, del que Lynch se colgó, Terciopelo Azul solo es la afirmación de la genialidad de este tremendo artista que llegó a revolucionar desde su onírica opinión sobre el mundo.













lunes, 30 de diciembre de 2013

Dune (1984)

Con el éxito de la experimental Eraserhead, y con el éxito comercial de Elephant Man, los productores se peleaban por trabajar con David Lynch, así que el que logró comprarlo ésta vez fue el italiano Dino De Laurentiis, quien tenía ganas de volver la novela de Frank Herbert "Dune", en el siguiente proyecto estilo Star Wars, volviéndola la siguiente gran franquicia del cine de ciencia ficción, a lo que Lynch aceptó con la condición de que Laurentiis le financiara una segunda película cuyo control creativo quedaría completamente en las manos del director, Laurentiis aceptó... Y ¿cómo no? tras haber destituído del mando del proyecto a quien antes estaba, el director Alejandro Jodorwsky, quien según traía un proyecto Dune que mezclaba a sus cinco samurais (Dalí, Orson Welles, Chris Foss, Pink Floyd & HR Giger) más el control artístico del dibujante Moebius, pero luego de cinco años no hizo nada para concretar.
Sobre una guerra intergaláctica por el planeta Arrakis, y la huída del principe Paul frente a una serie de desconciertos políticos intergalácticos, la trama se muestra cortada, chafa, y como hecha porque sí, casi casi al aventón; y esto debido a que la película original tenía una duración de ocho horas, capaces de crear bien la historia de Herbert, sin embargo, Laurentiis obligó a Lynch a cortarla para hacerla apta para el consumo comercial, terminándola en 137 minutos... teniendo como resultado una catástrofe comercial, creativa y crítica, siendo la peor película de Lynch, la última en el sector comercial, y un desastre como pocas veces se vio el Hollywood.
Aún con la participación de quien después se volvió su actor fetiche Kyle MacLachlan, Francesca Annis, Sting, José Ferrer, Patrick Stewart, entre otros, Lynch odió la cinta, y recomendarla es solo por el fanatismo que el director genera, pero la película es mala, mal contada y deprimente (no en trama, sino en construcción).







domingo, 29 de diciembre de 2013

The Elephant Man (1980)

Y el reconocimiento de Eraserhead le llevó a que Hollywood volteara los ojos hacia esta nueva promesa del cine, y lo que Hollywood sintió fueron ganas de atarle y venderle, David Lynch debía de ser domado y usar su talento a cambio de dinero hollywoodense para el bien de Hollywood, y siguiendo las reglas de Hollywood. Y con un presupuesto considerablemente mayor al de su ópera prima, a Lynch se le encargó la biopic sobre el famoso Hombre Elefante.
Sobre la vida de Joseph Merrick, interpretado como debe de ser por el fabuloso John Hurt, y su relación con el doctor Frederick Treves, con una igual de magnífica actuación de Anthony Hopkins, y una serie de aventuras/desgracias que le van ocurriendo minuto a minuto al deforme Merrick, sugiriendo una relación similar a la escrita por Victor Hugo entre el Jorobado de Notre Dame y su guardián Claude Frollo, el archidiácono, Lynch se gana las palmas de los fans de Eraserhead, y de sus nuevos amos en Hollywood, siendo nominado para siete óscares (sin ganarlos), y volviéndose una de las biopics más recordadas de todos los tiempos.
Así bien, la primera aventura hollywoodense de Lynch sale bien librada, pues seguro la ayuda de Hopkins y Hurt significó mucho para esta gran odisea, pero ¿qué le depara el mañana a este director que pertenece más a los sueños que al capitalismo y la codicia de la capital del cine?







Eraserhead (1977)

Clasificada como surrealismo corrosivo, la ópera prima del director David Lynch bien podría ser la más grande heredera del legado surrealista provenientes de absolutas obras maestras como El Perro Andalúz, con una historia detrás de las cámaras digna de historia fílmica, y una película concretada como un clásico instantaneo, Lynch inicia su carrera en el área de los largometrajes como un director único, sincero, excepcional e inteligente, cuyas carecterísticas sin duda quedarán tatuadas en cada una de sus películas como pocos directores en la historia del cine han logrado crear.
Como obra surreal, una explicación sería zosobra para la pureza de la misma, sin embargo, los simbolismos, las líneas diferidas, las posibilidades, las visiones y los subtextos se tornan la trama o no de la misma generación de linealidad fílmica en el que el personaje principal, Henry Spencer,  interpretado por Jack Nance existe en una sociedad industrializada, tiene un romance, amorío o relación con Mary X (Charlotte Stewart), y tienen un bebé moustrosos, que bien pudiera o no ser un reflejo de la situación de ambos, de su humanidad, de su desacuerdo ante el tedio de su vida diaria monótona y gris, como la selección de las tonalidades de Lynch.
No es una película fácil, por sus posibilidades interpretativas, pero no es una película difícil, en cuanto a sus tonalidades y moustrosidad, pero sin duda si usted es un cinéfilo verdadero, esta es una de las películas indispensables para conocer el quién de uno de los más importantes representantes del séptimo arte, que hayan existido en la historia del arte completo en general.