Dirigida por el master Roman Polanski, y con un fabuloso elenco compuesto por Christoph Waltz, Jodie Foster, John C Reilly & Kate Winslet, la sencilla pieza que la carnicería social resulta ser es una obra deleitante, absorbente y sin lugar a dudas una obra maestra pese el cortado final que pudo haber abiértose a una mayor extensión o al menos a cerrar la buñuelezca trama (ángel exterminador) de dar por sentada la reunión y regresar a la normalidad de sus respectivas vidas.
Comenzando con una escena que pareciera un simple relleno, donde dos niños se pelean; la película trata de sus padres, reunidos para con civilidad hablar al respecto y acordar un regaño para el golpeador y resarcir cualquier daño que hubiera podido ocasionarse; PERO desde la actitud cínica del personaje de Waltz a la castrocidad del de Foster, la trama se empieza a complicar, haciendo explotar con esto a los primeramente calmados personajes de Reilly & Winslet, hasta que vómito, whiskey, celulares ahogados, entre otros infortunios pulen la trama para en solo el tiempo que dura la película ver a cuatro adultos, sus facetas y personalidades ser explotadas magistralmente tanto por el director como por los mismos actores, deleitando sin duda alguna a cualquier que se diga un verdadero amante del buen cine.
La película es absolutamente recomendable, y sin duda, sirve como absoluto testimonio de las eminencias histriónicas que son cada uno de sus intérpretes, por no mencionar el trabajo de Polanski, que a cada trabajo que realiza nos recuerda porque es un pilar cinematográfico y un referente obligado de los elementales de todos los tiempos.
Dirigida por Lynne Ramsay, y pudiendo considerársele una de las películas más menospreciadas de los últmos años, la hermosa producción inglesa, pone para empezar a la cabeza a una espectacular Tilda Swinton en el que, sin duda, es el papel de su vida, la máxima prueba de su talento y la totalidad de su genialidad para consolidarse como una de las escenciales de su generación; en segundo plano está John C Reilly, quien hace un personaje tibio pero totalmente empatizable, y destacado, aún en su plano secundario; y finalmente están Ezra Miller, Jasper Newell y Rocky Duer en las distintas etapas de la vida de Kevin, el personaje principal, quienes desarrollan un perfecto sociópata épico, que hacen de la composición total una magnificencia de un terror real que puede llegar de donde menos esperes y en el momento que menos creas, simplemente por el hecho de que eso puede pasar y esta probado por la historia.
Contada en un vaivén cronológica, la línea narrativa, con destellos a futuro y pasado, puede resumirse de la siguiente manera:
Eva (Swinton) y Franklin (Reilly) se unen, se enamoran, son felices, y ella se embaraza, la vida empieza a verse menos feliz, menos optimista, y entonces nace Kevin, que llora, llora y llora, al grado de que irse al lado de una construcción en proceso es menos horrendo que oír el constante y diabólico chillido del bebé ya sociopático; crece, es un cretino, sigue creciendo, es más cretino, se sigue cagando en los calzones cuando se ve de ocho a diez años, luego es un adolescente siniestro, asqueroso, que termina decidiendo qué hacer con el mundo, y que, como pista al spoiler de obviedad, hace lucir a la masacre de Colombine como descubierta en el porqué y en el cómo, así como en el daño colateral y las resultantes de la ecatombe que las desiciones de la sociopatía tienen como última meta.
Por lo que, ya dijimos que Swinton, Reilly y los kevins hacen para consagrar la pieza, pero es, sin lugar a dudas, toda la composición de Ramsay, quien, basada en el libro de Lionel Schriver del mismo nombre (Tenemos que hablar de Kevin), vuelve la epopeya sangrienta como una elegante sinfonía autodestructiva explorativa de la humanidad, de los porqués, de lo grotesco, y sin el detalle de caer en la tragedia gore, sino permaneciendo en la frontera del terror psicológico solo para dar el impacto necesario que la intención de la directora espera tener.
La película es menospreciada entonces porque para la calidad, la complejidad y la repartición de elementos de esa tan deleitante manera, debería haber sido aplaudida y galardonada en cuanta entrega de premios pudiera haber sido; sin embargo no lo fue, y de no ser por reseñas como esta o uno que otro comentario de cinéfilo que como oasis subsisten entre las multitudes adiestradas, la cinta quedaría en el olvido y pasaría desapercibida; no obstante, es escencial, es absolutamente recomendable y una necesidad prima para cualquiera que se jacte de ser amante del cine y del arte debería conocer.
Dirigida por Miguel Arteta y estelarizada por el hangovero Ed Helms, es una cinta no tan conocida de comedia, donde, talvez por el chafa personaje de The Hangover, no se le da el valor y la difusión necesaria, pero aún así, podría ser de las comedias under más tolerables de un actor como él seguramente gracias a la siempre fantástica actuación de John C Reilly, un muy aceptable cast haciendo una agradable historia para dominguear o estar a la ligera con las boberas mostradas que no le tiran a ser lo más genial, pero tampoco demeritan a la audiencia como muchas comedias en circulación.
Sobre Tim Lippe (Helms), que trabaja en una compañía de seguros cristiana hypermoralista, a quien envían a una convención de aseguradoras, y le advierten que no se junte con un tal Ziggler (Reilly), pero al final resulta conocerle y ser mejor persona que sus mojigatos jefes, a quienes termina destapando como hipócritas y rehaciendo totalmente su vida, rescatando de ese mundo en el que estaba sus verdaderos sueños, y desechando la doble moral que cargaba a sus espaldas sin darse cuenta.
Completando el cast con Anne Heche, Sigourney Weaver, Isaiah Whitlock Jr, y traducida al español con un título como Alocada Convención (o algo así), la película podría ser una bastante aceptable comedia, ligera, nada profunda, pero entretenida sin caer en lo idiota, nos muestra a Heche y a Weaver en facetas no muy vistas en ellas (Heche sale de pelirroja y con cabello largo), y sin volverse genialidad en lo cómico o una cinta trascendental, Arteta sabe llevar la historia cumpliendo con el propósito básico que una comedia debería de tener, teniendo aquí que cintas como ésta deberían de ser más conocidas que fiascos cotidianos del género y seguro la idiosincracia cinéfila fanática de la comedia podría tirarle a standares no de en suseño, pero sí más aceptables, como para que de este tipo de comedias fueran las de más baja calidad, y las basuras de Sandler y compañía que son las de mayor éxito en el mercado.
La película es recomendable para tomarse con ligereza, sin intenciones de cambiar el mundo, pasar un rato entretenido y solo relajarse y reír...
Acertadamente llamada la Star Wars de las generaciones actuales, el cierre de las cintas independientes de la fase 2 de Marvel Avengers solo acentúa el tutifrootie mood que la etapa tuvo tras la épica Avengers, habiéndonos dejado aquí la repulsiva Iron Man 3, la buena pero no excelente Thor 2, y la detectivezca y conspirativa Capitán América 2, además de la divertida y operística Guardianes de la Galaxia.
Entonces, la dirigida por James Gunn, bajo el respaldo de los ya icónicos personajes Kevin Feige y Joss Whedon, estelarizada por Chris Pratt, Zoe Saldana, Batista (aka Dave Bautista), Bradley Cooper, Vin Diesel, Michael Rooker, Glenn Close, Lee Pace, Benicio del Toro, John C Reilly y Josh Brolin, es una operística aventura totalmente alejada de lo que habíamos visto ya en el universo cinemático Marvel, narrándonos la historia sobre todo de Peter Quill (Pratt), un niño humano que es abducido la misma noche que su madre muere, volviéndose un cazarecompensas que sin querer se encuentra en la búsqueda de una de las legendarias gemas del infinito, piedras controladoras de un gran poder universal, estando en ésta odisea en contra de villanos como su tutor cazafortuna Yondu (Rooker), los Novacorps (que son como los Shield galácticos), y Ronan (Pace), quien se vuelve el principal enemigo a derrotar en esta aventura donde terminan aliándose los más grandes outsiders del universo: Rocket Racoon (Cooper), un árbol viviente llamado Groot (Diesel), la hija adoptiva del tirano espacial Thanos (Brolin) Gamora (Saldana), y un musculoso sediento de venganza llamado Drax (Batista), hallándose en ellos, en su repentina amistad y su loca relación, la única manera de salvar su galaxia de la locura de Ronan, el Acusador.
Con una asombrosa cantidad de excelentes efectos especiales, talvez los mejores en los que Marvel haya trabajado, un soundtrack inolvidable, lleno de canciones como Hooked on a Feeling de Blue Swede, score de Tyler Bates, entre otras importantes canciones de los 70´s y 80´s, y personajes perfectamente bien definidos empatibles, defectuosos, graciosos y entrañables, en gran parte gracias a Gunn, gran parte también a las buenas actuaciones; la cinta sin duda es de lo mejor que Marvel ha producido, una genialidad de la comedia espacial, una oda a la aventura galáctica y un totalmente nuevo universo que podría poner en jaque todo lo logrado por el grupo original del crossover de Avengers, de cuál es el mejor de los grupos para la fanaticada (cosa que talvez se resolverá en Avengers 3), pues los guardianes de la galaxia tienen tal carisma que hacen ver al grupo de superhéroes terrestres como unos pedantes presumidos que pronto veremos si logran destacar o no tras su próxima batalla en contra del villano Ultrón en Avengers 2.
Sin duda un gran alivio a este pésimo (cinematográficamente hablando) 2014, un buen augurio para la expansión del universo Marvel, y una historia alternativa para aquellos que nos vomitamos al recordar el pésimo final de Iron Man 3.
¡Muy recomendable!
* quizás lo que más lo uniría a la saga avengers fase 2 vendría siendo el decepcionante fragmento postcréditos, que mientras algunos esperábamos fuera el trailer de Avengers 2, solo es la aparición del Pato Howard, que es más un regalo para los fans de hueso colorado del personaje, que para los nuevos fans del universo cinemático.
Del director de cabecera de Will Ferrell, Adam McCay llega una de las mejores peliculas del dúo, que no solo los incluye a ellos en el cast, sino que también cuenta con la participación de John C Reilly, Richard Jenkins, Mary Steenburgen, entre otros.
Sobre dos familias que se unen, una conformada por Nancy (Steenburgen) y su hijo cuarentón Brennan (Ferrell), y la otra por Robert (Jenkins) y su hijo, cuarentón también, Dale (Reilly). Brennan es un cantante de ópera frustrado, y Dale un baterista frustrado, así que cuando se conocen, luego de una serie de pleitos babosos, terminan formando una banda llamada Prestigio Internacional ("Prestige Worldwide"), y con una serie de babosadas a lo largo de la película, terminan teniendo un concierto inolvidable que ¿cambiará el rumbo de su vida?
La cinta es comparable con grandes éxitos Ferrell-McCay como Anchorman, pues sus niveles de idotez están en la cima, pero no llegan a generar la pregunta ¿realmente esto es gracioso o idiota? como The Other Guys o Casa de mi Padre. Es recomendable si se sienten de humor para una película boba, pero de buen gusto.
Interpretada por la ex SNL Molly Shannon acopañada de Laura Dern, John C Reilly y Peter Sarsgaard, una película casi desconocida sobre la depresión de una chica llamada Peggy por la muerte de su perrito, entrando y saliendo por distintas etapas de locura provocada por la tristeza, nos muestra a una talentosa Shannon que debería apostar por cintas de mayor popularidad para ser recordada más por historias del gran cine que pasar desapercibida en canales de cable a las 2am.