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domingo, 2 de noviembre de 2014

Horns (2013)

Sí, seguimos relacionando y siempre lo haremos: Bien sabido es que tras Harry Potter, Daniel Radcliffe se dió con todo a la búsqueda de proyectos, cayendo en mega éxitos como La Dama de Negro o la under y controversial Kill your Darlings, pero en esta ocasión la controversia no radicará en cuántos hombre besa sino en cuánta credibilidad podría tener la historia de un tipo al que le salen cuernos y empieza a desatar reacciones demoniacas en su entorno aún cuando sus cuernos más parecen los del fauno de Narnia que la maldad denotada por alguien como Al Pacino en El Abogado del Diablo; poco a poco las redes nos han traído imágenes y secuencias que dieron de qué hablar sobre la película sin dejarla de lado, pero no es sino al ver la película que se puede faunizar o satanizar al producto.... Y eso hicimos.
Sobre la acusación de Ig (Radcliffe) sobre el asesinato de su novia Merrin (Juno Temple) con quien anda desde que son niños, pero con quien terminó la noche de su muerte, por lo que todos le culpan de su muerte y le acusan de escaparse de la ley por falta de pruebas. Cansado de esa cruz, Ig orina sobre un memorial a Merrin y maldice a dios, solo para poco después ir a acosatarse con una mesera que quiere con él igual desde niños, Glenna (Laine McNeil), y descubrir al despertar que unos cuernos le empezaron a crecer y quien quiera que se le acerca corre el riesgo de aflorar sus más íntimos deseos pecaminosos inhibidamente, por lo que con su nuevo satánico don, Ig sale en busca de quien le revele la verdad de quién y cómo murió su novia Merrin.
Completando el elenco con David Morse y Max Minghella, el conocido por The Hills have eyes o Piraña 3D director Alexandre Aja reinterpreta la novela de Joe Hill más cercanamente al factor fáunico que satánico...
Primeras imágenes: Domingueo, destacando el factor Harry Potter. Siguientes Imágenes: ¡Dios mío! ¡Genial caracterización! ¡Esto va mejorando! Trailer: Puede ser de lo más genial y torcido que vea este año. Película: Mmm...
Teniendo que las secuencias impactantes ya en la cinta son extremadamente escazas, casi inexistentes, la cinta se centra más en la ilógica condena de Radcliffe donde parece que solo hallará la redención solucionando el misterio muy scoobydooezco que le tocó, sin importar el intento de conmoción que parecieran haberle intentado poner al descubrir la verdad sobre Merrin; el proceso cornudo parece ir bien al principio de la película pero conforme pasan los minutos se va desaprovechando al grado de casi pasar de largo y ser más lo que parece una historia de crímen pasional que de horror, por lo que el dominguerismo vuelve, inunda la cinta y la deja como para ver dormitando y nada más; las buenas imágenes promocionales son un claro intento de enaltecer lo finalmente inaltecible, y no cae en lo chafa, pero tampoco llega a lo bueno, quedandose quizás como uno de los más insípidos proyectos postharry a los que Radcliffe se haya enlistado, pero ¿qué demonios? si no perjudica ¿porqué no? y pues sí, el señor ya tiene el peso suficiente para ir y venir en el cine como se le de la gana, y eso siempre será gracias a la ventaja de protagonizar una de las más grandes sagas de la historia...
Entonces la cinta se encasilla en dominguera, ténue, tibia y dormitera... No perjudica, no gana y ni siquiera las excelentes caracterizaciones demoniacas del personaje principal la salvan de este mencionado encasillamiento.







sábado, 3 de mayo de 2014

Dancer in the Dark (2000)

Pese a no ser su primera película e incluso ser la tercera parte de su trilogía Corazón Dorado, que se compone de Brakeing the Waves & Los Idiotas, sin duda ésta es el primer mega hit mainstream gracias a la presencia de la cantante islandesa Bjork, quien muestra sus víscerales formas de histrionismo como una de las más entrañables actuaciones que recordemos, por lo que el principal gran destello del danés Lars Von Trier es un musical controversial que divide opiniones críticas, llega a las mayorías espectadoras y se vuelve uno de los mejores ejemplos del colectivo cinematográfico Dogma 95.
Complementando el elenco con Catherine Deneuve, David Morse y Peter Stormare, la cinta narra la historia de Selma Jezkova, quien trabaja en una fábrica para mantener a su hijo, y toma clases de canto para apacigüar su agobiante tedio de ser; sin embargo cuando ve que su hijo tiene la misma enfermedad visual degenerativa que ella tiene comienza a ahorrar para operarle y salvarle del destino que ella tendrá; sin embargo en su bondad se le ocurre contarle de su guardadito a su arrendador, y este la roba; así que cuando ella se da cuenta e intenta persuadirle que le devuelva el dinero, él muere y ella va a prisión, complicando la historia tornándola en una de las más tristes películas que se hayan filmado.
Entonces el mainstream despierta y Von Trier se lleva la Palma de Oro de Cannes, pero cuando la crítica despierta es llamada "Una Pornografía de Emociones", además de tener el halo de rumores entre los constantes pleitos por el liderazgo creativo entre Bjork y el director, por lo que todo el brillo de lo logrado se eclipsa dejando la declaración de la islandesa sobre no volver a hacer cine, y el encrudecimiento creativo de Von Trier que nos lleva a lo que el director ahora es, entre polémica, respuestas constantes intrínsecas en su obra y malicia burlona que inunda sus películas.
Bailando en la Oscuridad, como se le tradujo al español, es una hermosa cinta que hay que tratar de ver ignorando los sucesos que le rodean; es una estupenda película que se ha vuelto un nuevo clásico y una indispensable en la cinematografía de los últimos años.




domingo, 17 de noviembre de 2013

12 Monkeys (1995)

Basada en la película de 1962 de Chris Marker "La Jetée", y dirigida por un magnífico Terry Gilliam, al mando de Bruce Willis en una de sus mejores actuaciones, al lado de Brad Pitt, quien también se luce como pocas veces, además de incluir a Madeleine Stowe, Christopher Plummer y David Morse, es una de las cintas noventeras tan bien elaboradas que repercute en la historia del cine de todos los tiempos, pues la construcción de los tiempos a lo largo de la película, entrelazada con una locura viajera a plano tempoespaciales, el complot de un grupo pseudoterrorista ambientalista, y la paranoia del logro de la libertad y el impedimento de la misma la hacen un tesoro histórico que hasta supera su raíz francesa de orígen (arriba mencionada)
Sobre un reo que es enviado al pasado para investigar el orígen de un virus que desató un escenario posapocalíptico mundial, y termina enamorándose de una psiquiatra que lo analiza debido a que llega gritando que viene del futuro; Gilliam sabe aprovechar el estereotipo de Willis de hombre indomable pero introduciéndolo a un trama inteligente, extremadamente bien construído y capáz de sumergir al espectador en medio de la paranoia y la nostalgia, el misterio detectivezco y el cyber punk industrial adoc a la época de creación de la cinta; todo decorado con el persistente halo de locura que recae primeramente en Pitt, y la pregunta que todos nos formulamos sobre ¿quiénes son verdaderamente los doce monos? construyen un universo inolvidable e invaluable, de esos pocos que logran unir el blockbuster con el cine de arte, la ciencia ficción con los dramas y el futurismo con el romance del más clásico que puede existir.
Una película que no puede dejar de ver, que si acaso ve programada a pasar en su televisora de cable o local, debe de apartar un lugar para verla, recomendarla, y comprarla.