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jueves, 5 de febrero de 2015

Jupiter Ascending (2015)

Primera reseña del 2015 sobre una película realmente estrenada en 2015; Finally!
Dirigida por los controversiales hermanos Wachowski, quienes vienen de una dramática línea de cintas que pueden encantar o aborrecer las hordas eternamente insaciables (Speed Racer & Cloud Atlas), el destino de los Wachowski se encuentra más fraguado y nublado por la curiosidad chismosa del morbo hacia Lana que hacia lo que ellos han estado haciendo en realidad; así que una nueva oportunidad se ha abierto y con una nueva historia de quienes se vieron alguna vez como los tarantinos de la nueva ciencia ficción (debido a su conocida ñoñez cinéfila como motor creador) para poder calificarles en su trayectoria y poder volver a dictaminar su genialidad o su estancamiento eterno en el que tanta gente dice que están.
Aunque en wikipedia diga que trata sobre un "futuro lejano", la trama nos narra la vida de Jupiter (Mila Kunis), quien vive en la Tierra que todos conocemos, con su familia de rusos ilegales dedicados al mantenimiento de hogares ajenos a domicilio (muy al estilo de lo que los latinos suelen hacer en su status de indocumentados en la racista norteamérica) en una fecha no muy lejana ni para atrás ni para adelante de como hoy en día la conocemos, mientras que un extraordinariamente extenso universo burocrático externo se disputa los más recónditos rincones del universo... Planteamiento inicial: check. Sigo: En ese universo lejano hay tres hermanos riquísimos que controlan el infinito: Balem Abraxas (Eddie Redmayne), Titus (Douglas Booth) y Kalique (Tuppence Middleton), quienes se disputan a quién le pertenece la Tierra, que finalmente viene siendo solo una granja de la que aprovechan sus recursos soylentgreenezcos, que empiezan a ver que algo (que van explicando lenta y enredadamente en el transurso de la película) les estorba en su reparto de tierras, aún cuando a ese algo le importe un comino su sistema burocrático extraterrestre, y ese algo es Jupiter (Kunis, no el planeta), por lo que la mandan matar, y es ahí donde entra Caine (Channing Tatum), quien es enviado a salvarla de algunos Abraxas, unos aliens llamados vigilantes y uno que otro cazarecompensas del espacio (entre los que está Doona Bae, una que se vuelve favorita de los Wachowski desde su cinta anterior); así que ahora que Jupiter se entera que el universo es más grande que lo que los terrestres creemos, debe de aceptar o denegar el increíble cosmos que se le ha mostrado, y cerrar la historia sin que todo parezca un inmenso contenido de información espacial que no sirve de nada...
Veredictemos:
La historia comienza, sí, bella, del estilo poético de Cloud Atlás... Oh, dió un giro espacial, muy bien, empieza... qué bien se ve Doona Bae, y luego una secuencia de acción larga pero padrísima, excelente efectos especiales.... ¡vaya, así comienza la trama! Oí que van a sacar funkos de la película, debería conseguirlos... ¿qué?  ¿en serio? ¿es tan estúpida? ¿ahora eso? ¿qué? ¡¿really?! ¿qué, no puede hacer nada ella sola? ¿todavía sigue vivo Sean Bean? ¿cuando va a acabar? (...)
Como leen, la película comienza prometedora, pero poco a poco empieza a dejarnos aburridísimas secuencias innecesarias, como la del registro burocrático (¿ya se dieron cuenta de la relevancia de esa escena para la reseña?, he mencionado mucho la palabra "burocrático"), el personaje de Jupiter pareciera princesa de Disney muy a la wasowski, la actuación de Redmayne es exagerada y chafa al más no poder, como una versión malísima del personaje del Francés de Matrix, pero mal hecha; la imperdible escena donde parece que estos escenciales de su generación parecen parodiar los Juegos del Hambre (no spoilereo, ustedes verán a qué me refiero cuando la vean), y finalmente, en algo que pudo haberse complejizado perfectamente al grado de magnas joyas de la ciencia ficción como Star Wars (pues empieza con una grandeza que intimidaría al universo de Guardianes de la Galaxia), poco a poco se resume a aceleradas soluciones infundamentales que apresuran la trama en vez de acomplejarla y pulirla para conmemorar un trabajo que pudo haber sido el talismán redentor del legado de los Wasowski...
Optimizando el texto para cerrar, el desarrollo de lo visual y los efectos especiales son muy pulcros, con excepción de los personajes reptilianos que no llegan a convencer pese al gran desarrrollo CGI, y pues Tatum no la hace tan mal de adonis perruno espacial, pero sin consagrarse como un elemental del género como antes lo hicieran Neo y sus cuates en Matrix, y pues hasta ahí la dejamos. La película comienza entretenida y se va dominguereando poco a poco, perfilándose a ser de esas que les gusta a la chaviza que no piensa conservar ni el recuerdo del momento cinematográfico, sino que solo espera un despliegue de efectos especiales para olvidar la realidad por dos horas aunque sea...







viernes, 9 de enero de 2015

The Theory of Everything (2014)

Una más de las pendientes del 2014: check!
En una línea que podría sugerir el estilo que recordamos de Una Mente Brillante, pero siendo un proyecto inciado más que nada por el guionista Anthony McCarten tras empezar a leer la obra de Stephen Hawking, y luego el libro en el que el guión está basado "Travelling to Infinity" de la exesposa del genio Jane Hawking, comenzó la búsqueda de paternidad productora para su proyecto para finalmente llegar a las manos directivas del inglés James Marsh y comenzar el rodaje de una de las biopics más esperadas de los tiempos actuales, pues ¿quién no estaría interesado en conocer el proceso vital de una de las almas científicas de más difícil concurrir, y su proceso para convertirse en el hombre más brillante que hoy exista? Fuera de eso, la crítica comenzó a dejarse a oír, y entre tanto elogio era imposible que un ojo no volteara su mirada hacia la Teoría del Todo presta para ser conocida.
Comenzando la historia cuando Stephen (Eddie Redmayne) es jóven universitario en su camino por su doctorado, y conoce a Jane (Felicity Jones), de quien se enamora justo antes de empezar su espiral de deficiencia física, pero es ésta última la que le impulsa a no dejar de pensar y ser quién es, brindándole su total apoyo a cada paso que la enfermedad avanza... Hawking va volviéndose famoso pese a los inconvenientes, aparece un tercero en cuestión llamado Jonathan (Charlie Cox), y pese a la tensión sexual entre él y Jane, ella sigue y sigue, hasta el momento en que la vida tiene que seguir y llega a los tiempos actuales, con su voz robótica enseñándonos más allá de lo que nuestros ojos como hoyos negros no eruditos son incapaces siquiera de imaginar.
Veredicto entonces: La cinta es muy bien llevada, es de una calidad sólida, sin duda alguna, aunque el peso que los previos jueces le han dado la han crecido un poco más allá de lo que realmente es; y nuevamente, no malinterpreten mis palabras, es una muy buena película, pero un tanto lenta en rítmica, construída como por fórmula y sin adentrarse realmente a los pensamientos e ideología de Hawkings, que una gran puerta creativa pudo haber sido, sino más bien la cinta se enfoca primeramente en la fuerza y el corage que Jane tiene para ser más fuerte que la enfermedad de su marido, y como ese amor es más fuerte que ésta y logra sacarles adelante; teniendo ahí una bella historia de amor, pero no una que roce siquiera a una teoría del todo que el título sugeriría...
Saltándonos la amargura de la negación cabe destacar sobre todo, para darle ese valor extra a la película, las actuaciones de Redmayne y Jones quienes se adentran completamente en sus personajes, sufriendo y mimetizándose con los seres de la vida real, y ganándose esas actuales multinominaciones que cada uno se ha ganado en distintos premios aún por darse este 2015...
¿Qué tenemos a final de cuentas? Una buena biopic que no llega a ser la macrojoya de la que muchos hablan en las redes sociales, pero es un bonito acercamiento a la vida del megagenio de nuestra era, y la dama que sirvió de pilar para no privar al mundo de su luz.








sábado, 29 de junio de 2013

Les Miserables (2012)

¿Sobrevaluada? ¿Menospreciada? Los viejos de la academia siempre han sacado su lado gay sobrevaluando todo lo musical, haciendo que oir "musical" ya suene a triunfos robados y obviedades precreadas, y por otro lado el menosprecio sería la sorpresa que la academia decidió echar a la basura sus clitchés y realmente no hacerla ganar como la máxima de su año...
Luego de la excelente "Discurso del Rey", Tom Hooper regresa para ganar premios, y no logra los máximos. Protagonizada por Hugh Jackman, Russell Crowe, Ane Hathaway, Amanda Seyfried, Sacha Baron Cohen, Helena Bonham Carter, Samantha Barks, Eddie Redmayne, Colm Wilkinson y unos cuantos más, la cinta está basada en el musical famosísimo de Alain Boublil y Claude-Michel Schönberg, que se basa en la novela de Victor Hugo, narrando las desventuras de Jean Valjean en el tiempo de la revolución francesa.
La película lo debe todo a Victor Hugo, pues es la historia lo magnífico de ésta, mientras que lo musical solo satisface a los cinéfilos fans de musicales, lo cual yo no soy; teniendo buenas interpretaciones vocales de actrices como Hathaway o Barks, otras medianas como la Jackman, y unas míseras como la de Crowe; excelentes actuaciones humorísticas de la intachable Bonham Carter y Baron Cohen, y mención honorífica a Daniel Richard Huttlestone, quien interpreta a Gavroche, un niño que ayuda a la revolución y (spoiler) muere en batalla, que es una de las más destacadas actuaciones infantiles que yo recuerde en el cine de los últimos tiempos.
Así que... la película pese a que es un musical, es buena, las actuaciones tienen una que otra falla, pero no son malas, la fotografía es muy buena, pero en momentos es tan buena que se sienten encuadres un poco repetitivos pudiendo revelar más pretención que genialidad... ¿Recomendable? Sí, la verdad, hasta el más escéptico de los antimusicales debe de ver la cinta y conocer esta bella historia épica de todos los tiempos.