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jueves, 11 de diciembre de 2014

The Hobbit: The Battle of the Five Armies (2014)

El Hobbit ha llegado a su fin, y es tiempo de puentear con El Señor de los Anillos, y luego del asombroso final de La Desolación de Smaug, todo pinta para que lo logrado en El Retorno del Rey sea superado ¿será? -it´s a trap! (mención necesaria de fin de trilogía)
Ésta ocasión Peter Jackson nos deja ver el resultado de las acciones de los enanos al soltar a Smaug (Benedict Cumberbatch), quien se dirige al pueblo de los pescadores teniendo como única esperanza la defensa presionada de Bardo (Luke Evans), cosa que pasa DEMASIADO rápido, y: subtítulo "La Batalla de los 5 Ejercitos"; regresemos a la historia de Bilbo (Martin Freeman), Thorin (Richard Armitage) y el resto de los enanos viajeros, que ahora que han recuperado su montaña tienen que lidiar con la enfermedad de poder que su rey ahora tiene, volviéndolo envidioso y artrero; todo mientras Bardo dirige a los pescadores hacia la montaña para una retribución que les ayude a enmendar los daños de Smaug, el rey elfo Thranduil (Lee Pace) dirige a un ejército a recuperar un collarcito que los enanos le debían, el primo de Thorin, Dain (Billy Connolly) comanda a la defensiva enana, y Azog a un par de ejércitos de trasgos y orcos para complementar los cinco ejércitos...
Complementando la trama con un preludio del retorno de Saurón con la serie subsecuente de la batalla del nigromante, donde Gandalf (Ian McKellen), Galadriel (Cate Blanchett), Saruman (Christopher Lee), Elrond (Hugo Weaving) y Radagast (Sylvester McCoy) se ven inmiscuídos en el regreso de los guerreros Nazgul, el Rey de Angmar y la persistencia de la malevolencia del señor oscuro, teniendo la máxima muestra de poder por parte de Galadriel, la historia cierra diferente a la última vez y quedan muchos puntos suspensivos ante lo que en entrevistas Jackson diría que haría y lo que la película terminó siendo.
Musicalizada nuevamente por Howard Shore, y completando el cast con Evangeline Lilly, Orlando Bloom, Graham McTavish, Ken Stott, Aidan Turner, Dean O´Gorman, Ian Holm, entre otros, la cinta deja demasiados cabos sueltos como para ser un producto Jacksoneano, asumiendo quizás que el público leyó ya el libro, asumiendo la prisa que imagino pensó tendría el espectador por evitar el larguísimo final de su cierre anterior, pero el hecho de haber dado tanta relevancia a tantos personajes aparte de la trama central y dejarlos abiertos eso no le hace una mala película, pero si la aleja mucho a lo que el director nos tiene acostumbrados, haciendo un salto extraño como bien sucediera con otros directores importantes para el final de sus sagas como es en el caso del movimiento Dark Knight- Dark Knight Rises, donde la imaginación del espectador tendrá mayor participación resolutiva que el trabajo creativo que suponiese tocar a la cabeza del proyecto.
No obstante la cinta destaca obviamente ante tantísima película blockbuster maleta que sobre todo éste año tuvo, la técnica de Jackson se nota al momento de las secuencias de acción, de la magnificencia productiva, pero sin darnos el impacto que antes nos entregó distando de lo que uno esperaría no de una historia así, sino de un director como él.
Teniendo que mis dos más grandes peros son el hecho de la mención de Aragorn que de existir en esas épocas tendría 80 años aproximados en La Comunidad del Anillo, y como segundo contra el hecho del exceso de escenas del personaje de Ryan Gage, Alfrid, que es como la mascota graciosa tonta y ambiciosa de la historia; la película flota, destaca, es una gigante y bien hecha producción pero que, repitiendo, no llega a ser el máximo trabajo de Jackson, y lamentablemente, para un gigante como él los estándares siempre serán más alto por el simple hecho de que él hace las cosas como nadie, y como nadie siempre las tendrá que resolver o el más mínimo de los errores le tendrán voces encima que él no debería de cargar.
La película es recomendable con las menciones hechas antes.








domingo, 15 de diciembre de 2013

The Lord of the Rings: The Return of the King (2003)

Y la indiscutible ante quien sea, público, crítica, historia, premios y demás, es el cierra de la trilogía, El Regreso del Rey, la continuación inmediata desde los acontecimientos de Las Dos Torres, da un fin que cierra cuantas historias se hayan generado a lo largo de la saga sin importar la longitud temporal de las películas, final tras final, una joya incuestionable de la cinematografía fantástica, una bien merecida multigalardona en los óscares, una favorita de todos, una que cierra el antes y el después en el cine de nuestros tiempos, en el de antes, y en el del mañana.
El regreso de Sauron es inevitable e inminente, así que los reinos empiezan a formar filas para la gran nueva guerra de Tierra Media, en los que La Comunidad del Anillo jugará un papel determinante, sumándole a esto la llegada de Frodo, Sam y Smeagol a la cima del Monte del Destino, donde todo por lo que han peleado estará en jaque y se verá si todo por lo que pelearon y pasaron habrá valido la pena.
Iniciando lo que se está volviendo una tradición en cuanto a ética para con los fans, Peter Jackson no cambia de actores a ninguno de sus personajes, sino que los refuerza, y hace que esta grandiosa película también marque las carreras de todo el elenco, sí, incluso en algunas ya con trayectorias legendarias como las de Ian McKellen, Ian Holm o Christopher Lee, entre otros, hace a relativamente nuevos talentos como Viggo Mortensen, Elijah Wood u Orlando Bloom se vuelvan astros de los niveles más altos en el medio, no solo por sus destacadas actuaciones, sino por la manera en la que Jackson les vuelve personajes épicos que cambian las vidas de la fanaticada desde las aventuras y perspectivas de éstos, como antes otros gigantes de Hollywood como George Lucas lo hiciera en Star Wars para artistas como Harrison Ford, y la importancia de Han Solo para su carrera... mientras que otros, como el resto de los hobbits (Astin, Boyd y Monaghan), les pasó más como a carreras como las del famoso Lando Calrissian, interpretado por Billy Dee Williams, que por X o Y motivos dejó morir esa euforia causado en lo que podría llamarse "las secuelas profesionales de las sagas virulentas".
Concluyendo, las tres entregas son imperdibles, joyas absolutas, incuestionables, y recomendadas con más del 100% de porcentaje que las matemáticas nos puedan explicar... La conclusión de la saga del Señor de los Anillos solo es una reafirmación de la relevancia legendaria de la adaptación de Jackson de los libros de JRR Tolkien.







The Lord of the Rings: The Two Towers (2002)

Repitiendo en la dirección a Peter Jackson, al mismo elenco (Elijah Wood, Ian McKellen, Viggo Mortensen, Sean Astin, Liv Tyler, Dominic Monaghan, Billy Boyd, Orlando Bloom, John Rhys Davies, Christopher Lee, Hugo Weaving y Cate Blanchett) más el agregado (Andy Serkins como Gollum, Bernard Hill como Theoden, Miranda Otto como Eowyn, David Wenham como Faramir, entre otros), y finalmente repitiendo también los magestuosos escenarios de su bella Nueva Zelanda, la secuela de la gran saga de Tierra Media es de esas donde la segunda parte fue muchísimo mejor, pero sin demeritarla,  a la primera, puesto que la apertura de la obra maestra de Jackson se concentra mucho en dar a conocer a los personajes y los escenarios, mientras que en la continuación podemos enfocarnos en algunas o las más épicas secuencias que se hayan visto/hecho en la historia del cine.
Frodo y Sam continúan su trayecto para deshacerse del anillo, pero ahora son ayudados por la creatura Smeagol, mientras que el resto de la Comunidad del Anillo, Aragorn, Legolas y Gimli, llegan a Rohan, y sin querer, quedan en medio de la primera gran guerra por la supremacía de la Tierra Media.
Destacando la fabulosa y grandilocuente secuencia del Abismo de Helm, más allá de las grandes producciones bélicas fantásticas o de ciencia ficción que se hayan hecho, Jackson logra usar los efectos especiales de su tiempo para acrecentar la trama que indiscutiblemente grita que ésta saga es para siempre, es un bloque fílmico que debe de ser visto, y una deleitante aventura que nadie se puede perder.







The Lord of the Rings: Fellowship of the Ring (2001)

Para hablar sobre cine, yo me he referido varias veces al valor de la experiencia como máximo punto a criticar para poder hablar de su bienhechura o chafez; el nivel en el que una cinta puede afectar las vidas de la gente es el elemento fundamental para poder saber si una película vale o no vale la pena, si es una obra de arte, una obra maestra o un capricho codicioso scatológico que solo desea ser una trampa de osos para los bolsillos de los idiotas.
Así que para empezar a hablar de una de las mejores sagas de nuestros tiempos, comenzaré a referirme a manera de experiencia, de cómo salía la gente sin poder creer lo que había vivido/visto, ese increíble viaje del héroe que los había levantado de sus comarcas y llevado, no importa cuán pequeños fueran, a un viaje a salvar el bien del mundo de las garras de la oscuridad misma, encontrando toda clase de seres que solo en tu imaginación habías logrado concebir... Esa es la experiencia del Señor de los Anillos, y el viaje de Frodo en el inicio de su intento de salvar Tierra Media.
Entonces la historia sobre cómo el tío Bilbo (Ian Holm) decide dejar finalmente la vida en la comarca atrás, entregándole su más valioso tesoro, un anillo mágico, a su sobrino Frodo (Elijah Wood), solo para que, una vez obteniendo el anillo, él y un amigo mago, llamado Gandalf (Ian McKellen) descubrieran que es un anillo que el mal mismo, Saurón, está buscando para conquistar el mundo entero y llenarlo de oscuridad, lo que provoca que Gandalf y Frodo, al lado de otros tres hobbits: Sam (Sean Astin), Merry (Dominic Monaghan) y Pippin (Billy Boyd) emprendan un viaje al cual se les une una comunidad de distintas razas, conformada por dos humanos Aragorn (Viggo Mortensen) y Boromir (Sean Bean), un elfo, Legolas (Orlando Bloom), y un enano: Gimli (John Rhys Davies), con el propósito de resguardar el anillo y llevarlo a un volcán para destruirlo.
Al elenco al que también se les une Christopher Lee como Saruman el mago blanco, Hugo Weaving como Lord Elrond y Liv Tyler como la elfa Lady Arwen, se le elogió con unanimidad, así como a su creador y director de orquesta, el neozelandes Peter Jackson, quien se ganó gracias a la cinta un lugar en la historia del cine, y a la vez alzó fuera del anonimato su serie de películas B filmadas en Nueva Zelanda.
Teniendo como resultado, una experiencia fantástica como el cine debería de crear, así como Meliés alguna vez lo consiguió, así como Spielberg lo hacía con sus grandes éxitos, Jackson hizo de la historia de J R R Tolkien una de las mejores películas jamás hechas, y en esta entrega solo es una probadita de lo mucho por venir...











Hobbit: Desolation of Smaug (2013)

Ya con la probadita de la primera parte, sabíamos que lo que nos esperaba en esta segunda entrega de la segunda saga del Seño de los Anillos, solo corroboraría nuestro fantatismo por ese gran genio neozelandés llamado Peter Jackson, y toda esa magia que pareciera salir de sus manos cada vez que se pone a cargo del vehículo cinematográfico de Tierra Media.
Repitiendo al elenco (Freeman, McKellen, Armitage, Stott, Pace, McCoy, Blanchett), e introduciendo a otros como Evangeline Lilly como Tauriel, Luke Evans como Bardo, Benedict Cumberbatch como Smaug, Stephen Fry como el Gobernador Esgaroth y la reaparición de Orlando Bloom como Legolas, la historia reinicia donde se quedó, la llegada a la Montaña Solitaria está más cerca que nunca, pero las complicaciones se van acumulando minuto tras minuto, además de agregarle un romance interracial entre el enano Kili (Aidan Turner) con la inventada por Jackson, Tauriel, y la cada vez más cercana corrupción en la que Thorin caerá, sumando el subtrama de la preparación para el regreso de Saurón y la historia de la Comunidad del Anillo, mejora la historia aplaudida de la primera parte, tal como sucediera en la primera saga, donde cada película era mejor que su antecesora, y nos deja al filo del asiento para cortar la Desolación de Smaug abrúptamente.
Pudiendo hacer mención solo a ese inesperado que no culmina la historia de Smaug en esta entrega, la cinta supera a la primera en todos los aspectos, siguiendo mostrando más y más caras de Tierra Media como solo Jackson puede mostrar. Una gran película, que le hace honor a su procedencia. Gran continuación!










viernes, 5 de julio de 2013

Braindead (1992)

Otra entrega más del periodo gore de Peter Jackson es la cinta titulada en habla hispana "Tu mamá se comió a mi Perro", que es grabada e ingeniada luego de la buena recepción del público a las clásicas Bad Taste y Meet the Feebles.
Considerada una de las películas más sangrientas de la historia, los zombies de Jackson se encuentra, pese a la premisa sarcástica sobre la sociedad neozelandesa como una de las películas mejor calificada y ubicada en los tops a nivel mundial.
Sin duda alguna, el periodo de oro de Jackson es el tiempo del Señor de los Anillos, pero esta primera etapa de autoexploración lo ubica en la historia del gore y del terror como uno de los más valiosos prospectos del género, una obra de arte.

Sangrientamente recomendable.






jueves, 9 de mayo de 2013

Bad Taste (1987)

Si Peter Jackson es conocido por algo es el The Lord of the Rings, pero antes de esto, en Nueva Zelanda, Jackson era tremendo director del kitch de serie B allá, tanto así que podríamos llamarle el Sam Raimi neozelandes, y sin duda alguna Bad Taste es uno de sus mejores trabajos de aquella época.
Hecha los domingos en los tiempos libres de Jackson y sus amigos, tardando 4 años en grabarse y siendo un simple trama sobre aliens invadiendo la Tierra, esta cinta es considerada de culto, y una  de las joyas indispensables de la serie B de todos los tiempos.



martes, 26 de febrero de 2013

Hobbit: An Unexpected Journey (2012)

En la era de los reboots y los remakes, la mejor franquicia de fantasía, la más exitosa, la más importante y las más épica de nuestros tiempos (sí, es mejor que Harry Potter, Piratas del Caribe, Narnia y afines) no podía caer en el capricho de los productores y quedarse atrás...
Así que primero con una serie de retrasos y palabrerías por promesas de allá y e acá, quien fuera el primero a cargo del proyecto, Guillermo del Toro, tuvo que bajar las borde hasta que las casas productoras eligieran a un nuevo capitán, y ese nuevo capitán fue nuestro viejo capitán, Peter Jackson... Ese master quien nos trajo la grandiosa saga de The Lord of the Rings, vuelve a donde más agallas y genialidad parece tener, pues King Kong y The Lovely Bones son bastante intrascendentes, y ahora le acompaña en una segunda unidad de dirección el inolvidable Smeagol, Andy Serkins, otro maestro de Tierra Media, quien maneja el uso de los efectos especiales dentro del universo del Señor de los Anillos, como debe de ser manejado.
La precuela del gran éxito de 2001 a 2003, cuenta la épica y conocida historia de Bilbo Baggins, quien quedaría muy bien ubicado en la interpretación de Martin Freeman y el repetidor Ian Holm, de cómo el mago gris Gandalf, repetido también por el fabuloso Ian McKellen, le elige para acompañarle en una aventura hacia La Montaña Solitaria para ayudarles a un grupo de enanos encabezados por el rey Thorin, interpretado por un magnífico Richard Armitage, a recuperar su hogar y tesoro que años antes un dragón llamado Smaug les arrebató violentamente.
Acompañados por otros repetidores de la primera/segunda saga de TLOR como Cate Blanchett, Hugo Weaving, Christopher Lee, Elijah Wood y Andy Serkins, y agregándose al legado Ken Stott, Sylvester McCoy, Lee Pace, Barry Humphries, entre otros, el regreso a Tierra Media es una de la mejores sorpresas y gratas vivencias que un cinéfilo puede tener, pues no solo conserva lo fabuloso de la saga que ya conocíamos sino que agrega bastantes nuevos personajes de los que uno fácilmente se llega a volver fanático.
Pese a las reacciones que escuché en el baño del cine luego de salir de verla, para mí es la mitología del Señor de los Anillos pero desde perspectivas distintas, si esperan ver a Frodo vs Sauron, no... pero  la narrativa encanta, la fotografía, las secuencias, y las líneas sugerentes hacia la otra saga...
Alguien mencionaba que pasaría lo de los warsies, pero no, La Amenaza Fantasma es una porquería de marketing comparada con los episodios 4,5 y 6... El Hobbit se adentra a terrenos que debían ser contados sobre la tierra media y que dan pie en una manera distinta a la saga del Señor de los Anillos.
Extremadamente Recomendable!